Sportfactor Blog: La red social deportiva nº1

DIETA Y ACTIVIDAD FÍSICA

Tweet

Un programa de adelgazamiento con éxito produce el mantenimiento del 5 % del peso perdido; consigue modificaciones en la dieta y disminución del sedentarismo con cambios en el nivel de actividad física.


Esta claro que un balance energético negativo es imprescindible para conseguir una pérdida ponderal. Esto se consigue disminuyendo la ingesta alimentaria y aumentando el gasto energético. Es importante saber que un balance negativo no puede mantenerse indefinidamente y que el paciente debe aprender a realizar un equilibrio energético después de la pérdida de peso. Muchos pacientes recuperan el peso porque tratan de mantenerse solo con restricción de calorías, sin darle importancia a la actividad física.

Dieta- actividad física y metabolismo basal.

Existen hipótesis que cuando se incorpora actividad física a un programa dietético se produce una aceleración de la pérdida de masa grasa y se previene la reducción del gasto energético en reposo (metabolismo basal) más efectivamente que si se utilizan únicamente dietas hipocalóricas.

Lo que si se ha podido constatar mediante estudios en la Universidad de Hamburgo, es que aquellas personas que han conseguido mantener el peso durante más de 3 años mantienen una dieta restrictiva en calorías y baja en grasas, realizando cambios en su actividad física (mínimo 30 minutos diarios de actividad física moderada).

Actividad física

Existen estudios científicos que demuestran la importancia de la actividad física diaria, ya sea programada o cotidiana ya que ayuda a mantener el peso perdido. Estos estudios indican que todas aquellas personas que han logrado mantener su peso a largo plazo tienen un gasto energético mínimo añadido de 360 Kcal/día (mujeres) a 470 Kcal/día (hombres) al menos con 1 hora diaria.

Resumiendo

Existen 4 elementos fundamentales para mantener el peso a largo plazo:

  1. Establecer medidas realistas y no las que el paciente pretende. (hay que ser consciente de las posibilidades de cada uno)
  2. Los cambios en la conducta alimentaria no ocurren a corto plazo, sino que es un proceso de al menos 1 año.
  3. Los cambios tanto alimentarios como de estilo de vida deben ser flexibles y adaptables a la vida cotidiana del paciente.
  4. No existe una única estrategia sino la combinación de diferentes estrategias aplicadas simultáneamente. Cuanto mayor sea el número de ellas, mayor será las posibilidades de éxito.

Maria Congil Fernández

Nutricionista

Be Sociable, Share!
  • Tweet

Tienes que identificarte para comentar.