¿Eres nuevo en el gimnasio? Lee esto
Si habitualmente entrenáis en gimnasio, observareis nuevas caras durante las próximas semanas. Es muy habitual que con el acercamiento de la época estival aumenten el número de socios en estos centros.
Al fin y al cabo, todo el mundo ha sido alguna vez en su vida novato en un gimnasio y es por eso que el post de hoy va dedicado a ellos y sobre todo a corregir los errores más habituales que suelen producirse en esta época.
Hay un montón de artículos que indican a los principiantes que es lo que deben hacer cuando se apuntan a un gimnasio, que rutina deben de seguir, que ejercicios les interesa realizar…, pero no les dicen que es lo que deben evitar.
Entender lo que NO se debe hacer es tan importante como aprender lo que SI se tiene que hacer.
Si acabas de introducirte en el mundo de los hierros y deseas obtener los máximos beneficios de tu esfuerzo, no dejes de aplicar los siguientes consejos.
6 ERRORES QUE DEBES EVITAR
#1. No levantes peso si no tienes un entrenador delante.
Se podría pensar que esto es más que obvio, si bien no siempre es así. Varias veces he visto a gente que al ser nueva empieza cogiendo demasiado peso para el tiempo que llevan o realizan el movimiento de forma incorrecta, multiplicando las posibilidades de una lesión.
Resultado, se deja unos días el gimnasio hasta que se recupera o directamente ni vuelve.
Hay una manera correcta y muchas incorrectas de hacer cada ejercicio y va a ser imposible que la aprendamos si nadie no la enseña (se puede aprender por el método de observación, pero este método incurre en multitud de riesgos). Es tan simple como pedir ayuda y consejo al monitor de sala, de hecho están para eso.
Olvídate de lo que has leído en las revistas y visto en Youtube, dile al monitor que te indique el movimiento exacto y olvídate de lesiones.
#2. No tengas miedo de preguntar
“Más vale ser ignorante un minuto por preguntar, que toda la vida por no haber preguntado”
No pretendas aprender todos los ejercicios y como se ejecutan en un par de semanas, los nombres de los músculos, que grupos musculares implicas en cada movimiento, distintas metodologías de entrenamiento, las consecuencias fisiológicas del sobreentrenamiento, la importancia del descanso….
Todo el mundo estamos en continuo aprendizaje a lo largo de nuestra vida y las pesas no podrían ser diferentes.
#3. No trate de impresionar a nadie con el peso que levantas
A las personas por naturaleza nos gusta demostrar nuestras habilidades, fuerza, resistencia, velocidad, etc. Pero si pretendes levantar el mismo peso que la gente que lleva años entrenando, es factible que acabes impresionando a la doctora de urgencias que te está atendiendo por una lesión lumbar.
Empieza SIEMPRE con peso liviano y adaptado a tus características físicas, paciencia con el paso de las semanas verás como aumentas gradualmente los pesos, pero eso requiere tiempo.
#4. No te desvíes de tu objetivo
Un alto porcentaje de personas se apunta a los gimnasios para impresionar a alguna chica o algún chico que les gusta, es más, incluso a veces ocurre que esa persona también asiste a ese centro deportivo. La motivación es un punto a tener en cuenta, pero si esa es la única, no tardarás mucho en abandonar tu cometido de una mejora física. Céntrate en tu objetivo y entrena cada día para estar mejor TÚ, el resto de factores llegaran con el tiempo.
# 5. No seas impaciente
“La paciencia es la madre la ciencia”
Sentimos decírtelo pero un cuerpo de revista no se consigue en dos meses, el trabajo continuo, la nutrición equilibrada, el descanso adecuado, etc.…Son factores inherentes al éxito y no puedes creer que llegaran de la noche al día.
Vías rápidas para conseguir un cuerpo musculado (que no equivale a un cuerpo sano), hay muchas, pero deberías de plantearte todos los pros y los contras de tus decisiones.
El deporte es una camino hacia una vida sana y llena de satisfacciones. No dejes que tu ego eche por tierra todo el esfuerzo.
#6. No grites
Seguro que en alguna ocasión sentirás la necesidad de emitir un sonido cuando estés levantando peso, como si estuvieras viendo una película de terror.
Bueno, pues ya te digo que en un futuro debes de evitar eso, no vas a parecer mas duro, ni más fuerte ni más agresivo por emitir esos sonidos guturales. Lo más seguro es que acabes haciendo el ridículo y que todo el mundo de la sala te mire.
A no ser que seas un aguerrido powerlifter que está haciendo sentadilla con 350 kilos, deja los chillidos para cuando estás en un concierto de heavy –metal.
Recuerda que no entrenas solo…
Move Your World











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